¿Sabías qué Antonio José de Sucre propició el “Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra” de 1820? #RevoluciónAmorEnAcción

    En 1820, como parte del Armisticio firmado entre Bolívar y Morillo, Antonio José de Sucre redactó el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra. Este documento fue de vital importancia porque puso fin a la crueldad de la Guerra a Muerte y en el, Sucre fijó las bases para el trato humanitario que debían recibir los vencidos por parte de los vencedores a partir de cualquier conflicto futuro. Por ello es considerado como pionero de los derechos humanos.

     En 1821, fue nombrado Jefe del ejército del Sur de Colombia, en donde logró la independencia de las provincias de Ecuador en las batallas de Río Bamba y Pichincha. Participó en la batalla de Junín y ganó la batalla de Ayacucho en 1824, al mando del ejército unido, con lo cual logró el título de Gran Mariscal de Ayacucho. En 1825, ocupó el territorio del Alto Perú, que se independizó del gobierno de Buenos Aires, adoptando el nombre de Bolivia. El congreso del recién fundado país, encargó a Simón Bolívar la elaboración de su constitución.

    Fue el primer presidente vitalicio de Bolivia, cargo que ocupó por dos años. Desde allí promovió varias políticas: entre ellas la libertad de los esclavos y el reparto de tierras a los indios. No obstante, ante la presión de los peruanos, que se oponían a la independencia boliviana, y a los varios motines que se sucedieron a continuación, el Gran Mariscal de Ayacucho decidió renunciar a la presidencia en 1828.

    Se retiró de la vida pública partiendo a Ecuador acompañado de su hija y de su esposa, Mariana Carcelén de Guevara, marquesa de Solanda. Sin embargo ese mismo año la república peruana y la colombiana se enfrentaron por disputas territoriales y, esta última, solicitó nuevamente la ayuda de Sucre. Fue así como en 1829, y a la cabeza de los ejércitos grancolombinos, derrotó a las fuerzas peruanas en la batalla de Tarqui.

     “el símbolo de la continuidad de Bolívar era Antonio José de Sucre. Paulatinamente, por su talento personal, por sus dotes intelectuales y por su espíritu altivo, digno y limpio, Sucre se fue convirtiendo en el complemento indispensable de Simón Bolívar. […] Respetado por los argentinos, los chilenos y los peruanos, admirado por los bolivianos y quiteños, sin enemigos en Venezuela y en la Nueva Granada y con todos sus antecedentes, Sucre estaba destinado a ser el natural sucesor de Bolívar”.

Tomás Polanco Alcántara. Historiador.

     Sin embargo, De camino a Quito, adonde iba a reunirse con su familia, fue emboscado y asesinado el 4 de junio de 1830 en la sierra de Berruecos, ubicada en Colombia. Se le atribuye su muerte a José María Obando, jefe militar de la provincia de Pasto y General del ejercito oligarca. Al escuchar las noticias de su muerte Bolívar dijo: “Lo han matado porque era mi sucesor”.

Redacción; Melanie Rebolledo.

Fuente: Prensas CLAP.

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